«La marcha se posterga pero no las exigencias»

Una conmemoración diferente. Aislada, encerrada, resguardada. Una memoria activa, pero en casa. Inusual pero presente. Mañana las casas se vestirán con pañuelos blancos con memoria, verdad y justicia. Un reclamo que no descansa y no mata ni la pandemia que congeló nuestras rutinas.

 

Esta marcha no tiene fin, en casa con los 30 mil y una humanidad sufriente, resistimos.
A 44 años de la última dictadura militar de 1976, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo del Alto Valle y Neuquén, convocan a mantener la memoria viva a través de nuestras redes sociales. Los organismos de derechos humanos propusieron colgar pañuelos blancos en nuestras viviendas y publicarlos para mantener el puño en alto reclamando justicia por los 30 mil desaparecidos en el genocidio comandado por Jorge Rafael Videla.

No fueron inconductas, fue genocidio.

Ni olvido, ni perdón, ni reconciliación

Este año, con la contingencia de la pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud, resolvimos cuidarnos, cuidarles y respetar las indicaciones médicas preventivas.