El cupo laboral trans un reclamo que sigue latente

Adrián Urrutia, director provincial de Diversidad, estuvo en comunicación telefónica con #UnaMañanaCualquiera para conmemorar y hacer un repaso sobre los derechos conquistados del colectivo LGTBIQ+. El sábado 9 de mayo se cumplieron 8 años de la Ley de Identidad de Género que permitió el reconocimiento de la identidad autopercibida, a ser tratadas conforme a ella, a la inclusión y el acceso a derechos e igualdades de toda la comunidad trans. 

Muchos sectores minoritarios, pero con mucha fuerza, han expresado su rechazo a la diversidad y a la «ideología de género». Sin embargo, la ley de identidad de género no perjudicó la vida de nadie solo amplió derechos de quienes se autoperciben con otra identidad.

El colectivo LGTBIQ+, en especial las travestis y trans, son las más vulnerables de la sociedad argentina. Son el sector social que todavía no perciben igualdad de oportunidades para conseguir trabajos registrados y formales, siempre son empujadas/os a la informalidad y muchos/as al trabajo sexual. «Todavía no hay fuentes laborales para contenerlas, todavía tienen expectativa de vida hasta los 40 años. Estas son las cosas que mantienen viva la lucha y son discusiones que se volverán a poner en agenda cuando termine esta pandemia», aseguró Urrutia.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio ha sido difícil transitar para muchas personas que no han podido salir a trabajar, principalmente el sector informal. En este sentido, las trans y travas son directamente afectadas por este contexto. Por esto, es que desde la dirección de Diversidad «asistimos con bolsones de mercadería, asistimos a sus viviendas a vacunarlas; porque están dentro del grupo de riesgo. Además las medidas nacionales como la prohibición de desalojos, el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), entre otros; ayudaron a pasar la cuarentena».

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