Sin intervención estatal, Vicentín caminaba hacia la quiebra

Candelaria Botto, economista, docente y coordinadora de «Economía Feminista», estuvo en comunicación telefónica con #UnaMañanaCualquiera para dialogar sobre el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) decretado por el presidente Alberto Fernández, para la intervención por 60 días del grupo cerealero Vicentin. En paralelo anticipó que remitirá al Congreso un proyecto de ley de expropiación para afrontar el proceso de concurso preventivo que podría derivar en su quiebra.

Vicentín es una empresa muy vinculada a Cambiemos, fue una de las grandes aportantes en la campaña de la actual oposición del 2019, el CEO de la empresa también se presentó como candidato a la gobernación de Santa Fe.

Es una empresa muy importante para la Argentina, más allá de su gestión e intervención política y su ahogo económico actual. Vicentin es una de las principales empresas generadoras de dólares para el país. Como modelo económico es una decisión estratégica por su capacidad de generar divisas, algo que siempre falta en Argentina.

Botto aseguró que esta intervención estatal aclara el panorama económico del país y evitaría la quiebra de la empresa. En cuanto a la soberanía alimentaria expresó que: «la empresa tiene una participación en varios rubros, sobre todo cereales y oleaginosas, por lo que no tendría una modificación directa sobre la soberanía alimentaria. Lo que evitaría esta intervención es la quiebra de la empresa y los puestos de trabajos».

Vicentín es una empresa agroexportadora y agroindustrial y se encuentra entre las 10 empresas exportadoras del país.

Todavía no tenemos el proyecto de ley que envió al Congreso, no sabemos como se va a saldar la deuda que tiene Vicentin. Si el Estado Nacional no intervenía continuaba el concurso preventivo de acreedores, estaban en riesgo sus trabajadores, y además Argentina pierde una de sus principales industrias exportadoras.

«Hay que ser objetivos y entender que le puede costar mucho al Estado Nacional esta decisión, porque va a costar mucha plata, tiene una significativa deuda». En total, la deuda de Vicentín es de US$ 1.350 millones, de los cuales unos US$ 1.000 millones son con los bancos y otros US$ 350 millones con empresas del sector agrícola.

El Banco Nación es el principal acreedor de la empresa, por un monto superior a los $18.000 millones, seguido por el Provincia, con $1.600 millones, y el Banco de Industria y Comercio Exterior (BICE), con $5 millones.

Uno de los interrogantes a investigar de la empresa es su abismal crecimiento económico, incluso en el gobierno de Cambiemos, «lo que no se entiende es por qué se encuentra en este ahogo económico y eso es lo que tendrá que investigar el gobierno».