Concejales aprobaron, por mayoría, el cupo laboral trans en Neuquén capital

El Concejo Deliberante aprobó ayer la histórica ordenanza de cupo laboral trans, que establece la obligatoriedad para que la Municipalidad cuente con un piso de un 1% del personal de la planta permanente integrado por personas travestis o trans. La norma lleva el nombre Yanina Piquet, en homenaje a una militante trans de la ciudad.

Cabe destacar que el proyecto de ley fue aprobado por mayoría. Mario Lara, concejal de Juntos por el Cambio, y Nadia Márquez, concejala de Democracia Cristiana, fueron quienes votaron de forma negativa es proyecto que busca la ampliación de derechos a sectores altamente vulnerados.

Ana Servidio, concejala del Frente de Todos y una de la impulsoras del proyecto de ley, estuvo en comunicación telefónica con #UnaMañanaCualquiera para contarnos su análisis sobre la histórica sesión.

No no me hace ruido que dos concejales hayan votado en contra, porque representan a un sector de la población que no entiende que la conquista de derechos no va en detrimento de otros. Sin embargo prefiero quedarme con todo lo que se logró ayer.

La edil peronista expresó que la conquista de ayer es fundamental para entender el significado de este hecho para un colectivo al que se le negaron derechos por mucho años.

Esperemos que esto sea un impulso para que se trata en la Legislatura, porque sería más que justo que cualquier persona trans del interior de Neuquén pueda acceder a este derecho.

El proyecto fue presentado por Cecilia Maletti (Libres del Sur) y Ana Servidio (Frente de Todos), «pero el proyecto lo construyó el colectivo LGTBIQ, lo que nosotras hacemos desde nuestras bancas es impulsarlo».

Durante el inicio de la sesión se hizo uso de la «banca del vecino», que fue ocupada por Tatiana Breve, integrante de la organización Conciencia VIHda y trabajadora no docente de la Universidad Nacional del Comahe (UNCo), quien hizo un repaso por los obstáculos y los logros transitados por el colectivo LGBT. Se remontó, por ejemplo, al año 2010 cuando fueron derogados los códigos contravencionales que las criminalizaba.

Algunas cifras relativas a la situación educativa y laboral del colectivo trans, cuyo relevamiento fue realizado en el 2017 en conjunto con la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y exhibe el estado de vulnerabilidad de esa población.

Entre otros datos, el informe arrojó que el promedio de vida es de 42 años y que más del 80% no tiene terminado el secundario. La actividad por la cual las personas trans obtienen ingresos es, en su gran mayoría, la prostitución, que es ejercida por el 45% de las personas encuestadas.

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